Cuando
impoluta
la mueca del reloj
despoja del aire
la voz y el olor
e impone la marcha.
La memoria oculta
cofradía insobornable
secuestra al insomne.
Entonces
Pandora asustada
otea la jarra
la grieta del cuenco
donde la esperanza ríe
hasta caer el telón
pues al final
vuelve el día.


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